Jbautista

13 de septiembre de 2025. 

Por: Yuri Andrea Leal Cabra, Fundadora de la sección Kontrapatriarcado de la Revista KontraPortada. Magister en Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia.

Yaneth Bautista Montañez dedicó su vida a la búsqueda inalcanzable de justicia por la desaparición forzada de su hermana Nydia Érika Bautista, una joven socióloga, economista y militante del M 19. Nydia fue detenida en la III Brigada de Cali en mayo de 1986, donde sufrió torturas y detención arbitraria; aunque luego fue dejada en libertad, un año después desapareció de forma definitiva en Bogotá, en el marco de una operación conjunta entre la III y la XX Brigadas del Ejército (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2020).

Durante el gobierno de Virgilio Barco, según contó Yaneth, “la lucha empezó estrellándonos con esa realidad: que las personas de la oposición política no tenían derecho a un juicio justo y, por el contrario, se empezó a aplicar lo que ocurrió en otros países del Cono Sur como Argentina, Uruguay y Chile, de llevarse a los familiares por un camino de niebla para que los demás no supieran de ellos” (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2020). De acuerdo con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, toda persona tiene derecho al debido proceso y a ser juzgada mediante un juicio; sin embargo, en nuestro país la desaparición forzada ha sido uno de los mecanismos que la política hegemónica ha utilizado históricamente para eliminar las ideas de izquierda.

A partir de ese instante, la lucha de Yaneth y los familiares de Nydia fue inagotable. Con una fotografía en la mano, comenzó a recorrer las calles de Bogotá. Se subían a los buses difundiendo la búsqueda de su hermana. Acudieron a las brigadas, hospitales, morgues y llegaron hasta la Procuraduría Delegada para las Fuerzas Militares, donde consultaron a las brigadas militares, pero no obtuvieron respuesta sobre su ubicación. En ese recorrido encontraron a otros familiares de desaparecidos, conocieron la organización Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos – ASFADDES –, y se unieron a marchas y encuentros con la esperanza de obtener alguna respuesta.

Como lo narra el Centro Nacional de Memoria Histórica (2020), después de tres años de búsqueda, un suboficial del Ejército acudió a la Procuraduría para confesar varios crímenes perpetrados por la brigada, incluyendo el de Nydia Erika Bautista. Fue así como se dirigieron a Guayabetal, Cundinamarca, según la información provista. Efectivamente, la oficina de Investigaciones Especiales de la Procuraduría ordenó la exhumación, y allí hallaron a Nydia Érika. Según el testimonio de Yaneth: “a pesar de que la entregaron en una bolsa de basura, pudimos despedirnos y darle cristiana sepultura”. A pesar de las pruebas existentes, el caso fue precluido debido a incertidumbres acerca de la responsabilidad de los militares, quedando en impunidad hasta el día de hoy.

En Colombia, históricamente las mujeres han asumido las labores de búsqueda de sus seres queridos desaparecidos. Según la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas -UBPD- (2025), a corte del 8 de marzo de 2025, se han registrado 23.561 mujeres que participan activamente en esta labor. Esto, a pesar de que ser su bandera e inspirar historias de lucha y valentía, también trae consigo dolencias emocionales, físicas y mentales que van mermando su propia existencia, colocando su cuerpo en una labor que pareciera interminable.

Asimismo, como lo recupera la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (2024), Amnistía Internacional ha señalado que aquellas mujeres dedicadas a la búsqueda de personas desaparecidas han sido objeto de amenazas, secuestros y detenciones arbitrarias; en ciertos casos también han sufrido violencia sexual. Además, han sido objeto de desplazamientos forzados y se han visto obligadas al exilio, lo que ha tenido efectos profundos sobre su vida diaria y los procesos organizativos que lideran.
El 18 de junio de 2024, luego de décadas de lucha, se sancionó la Ley 2364 de 2024, la cual reconoce y protege integralmente la labor y los derechos de las mujeres buscadoras de personas desaparecidas forzadamente. Esta ley las califica como sujetos de especial protección constitucional y reconoce los impactos diferenciados que han enfrentado en sus trayectorias de búsqueda.

La concreción de esta ley es uno de los muchos retos que aún continúan para las mujeres buscadoras. Entretanto, desde Kontrapatriarcado queremos que estas luchas no queden en el olvido, y que la resistencia de Yaneth Bautista, fallecida el pasado 1 de septiembre de 2025, y la de miles de mujeres buscadoras siga quedando en la memoria viva de quienes trabajamos por construir paz en medio de un conflicto armado que parece no cesar.

Fuentes:

Centro Nacional de Memoria Histórica. (3 de marzo de 2020). El caso de Nydia Érika no puede volver a ocurrir . Obtenido de https://centrodememoriahistorica.gov.co/tag/nydia-erika/
Unidad de búsqueda de personas dadas por desaparecidas. (8 de marzo de 2025). #8M | Con las mujeres buscadoras, ¡marzo y siempre! Obtenido de https://unidadbusqueda.gov.co/actualidad/dia-internacional-mujeres-2025/
Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas. (23 de octubre de 2024). Mujeres buscadoras: guardianas de la memoria y la esperanza. Obtenido de https://www.unidadvictimas.gov.co/especiales/DiaMujeresBuscadoras2024/index.html?utm_source=chatgpt.com