Sin presupuesto y sin empleo: la crisis que golpea a la ARN
Tres trabajadoras narran el impacto que una decisión del Gobierno tuvo sobre sus ingresos y la estabilidad de sus hogares.
20 Septiembre 2026
El bloqueo presupuestario que atraviesa la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) ya deja consecuencias directas sobre sus trabajadores, decenas de personas se han quedado sin empleo en distintas regiones del país.
La suspensión de contratos ocurre en medio de una crisis de recursos que afecta el funcionamiento de la entidad y golpea directamente a quienes dependen de estos empleos para sostener sus hogares.
La falta de presupuesto llevó a la ARN a suspender, desde el 1 de septiembre de 2026, el contrato nacional de seguridad y vigilancia privada. La medida dejó sin trabajo a los celadores encargados de custodiar las sedes de la entidad.
El origen de la crisis está en el bloqueo de $68.266 millones destinados a la agencia. De ese monto, $53.000 millones corresponden a recursos retenidos en procesos contractuales generales y $15.266 millones permanecen congelados sin la expedición de Certificados de Disponibilidad Presupuestal (CDP).
Para los trabajadores afectados, las consecuencias van más allá de la suspensión de un contrato. La pérdida repentina de sus ingresos pone en riesgo la estabilidad económica de hogares que, en muchos casos, dependen principalmente del salario de quienes trabajaban como vigilantes.
En Bogotá, una de las trabajadoras afectadas cuenta cómo recibió la noticia y las consecuencias que tiene para ella y su hogar quedarse sin esta fuente de ingresos.
Fuente: Video Sintrapaz
La situación también alcanza a Bucaramanga. Allí, otra de las trabajadoras afectadas relata lo que significa enfrentar la pérdida de su empleo en medio de la incertidumbre que deja la suspensión del contrato.
Fuente: Video Sintrapaz
En Barrancabermeja, una tercera celadora expone cómo esta decisión alteró su situación y la de las personas que dependen de sus ingresos.
Fuente: Video Sintrapaz
El impacto laboral ocurre mientras la ARN enfrenta una parálisis que también alcanzó otros procesos. El 3 de septiembre, la entidad tuvo que suspender la adjudicación del programa integral de seguros que protegía sus instalaciones físicas y vehículos.
La ARN es la entidad del gobierno encargada de coordinar y ejecutar los procesos de reincorporación y reintegración de personas que dejaron los grupos armados, así como de acompañar a los firmantes del Acuerdo de Paz en su retorno a la vida civil.
Tras la salida de Alejandra Miller, Carolina Vergara asumió como directora encargada y ha señalado ante el Congreso la ausencia de directrices claras sobre las prioridades de la reincorporación.
Así mismo, advirtió que los recursos disponibles para su funcionamiento alcanzarían únicamente hasta el 15 de octubre de 2026, mientras persisten las dificultades para garantizar la continuidad de sus contratos y operaciones.
La dirección de la ARN también alertó a la Contraloría General de la República y a la Procuraduría sobre los riesgos de dejar sin vigilancia sus sedes, los bienes públicos y la seguridad de los funcionarios.
Lo que está en juego ahora no es solo la continuidad de los contratos, sino la capacidad de la ARN para mantener en marcha sus funciones. Mientras se acerca el límite de los recursos disponibles, queda abierta la incertidumbre sobre cuántos trabajadores más podrían verse afectados.
Por: Laura Urbano
Periodista KontraPortada