la vida y la salud de los pueblos no son armas de guerra
Fuente: Organización de las Naciones Unidas (ONU), 30 de octubre de 2026.
Crisitina Bustillo “El mundo tiene una deuda con Cuba, que comienza por algo básico: la humanidad”
30 de octubre de 2026.
En el marco del Foro Social de la ONU, realizado el viernes 30 de octubre, Cristina Bustillo, abogada, candidata a socióloga y representante del Colectivo Internacional Venceremos, intervino en el espacio dedicado al derecho de los pueblos a la salud física y mental, llevando una denuncia sobre las consecuencias humanitarias del bloqueo económico impuesto a Cuba por Estados Unidos.
Durante su intervención, destacó la solidaridad de Cuba y su disposición a brindar atención y servicios de salud a otros pueblos, pese a las barreras que impiden la llegada de ayudas y recursos. Reivindicó el derecho del pueblo cubano a alimentarse, recibir atención médica y vivir sin miedo, y condenó el bloqueo por sus consecuencias sobre la vida y la dignidad de la población.
“La vida, la salud y la dignidad de los pueblos no pueden ser usadas como arma de guerra”, expresó Bustillo, haciendo un llamado a rebelarse contra las injusticias y actuar para proteger la vida. Dejó un mensaje contundente: “El mundo tiene una deuda con Cuba, que comienza por algo básico: la humanidad”.
Su participación reafirma el llamado a defender la salud como un derecho fundamental y a rechazar las medidas que vulneran las condiciones de vida y la soberania de los pueblos.
En este contexto, la intervención de Cristina Bustillo adquiere especial relevancia. Ya que dos dìas antes, el 28 de octubre, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por trigésimo cuarto año consecutivo una resolución que reclama el fin del embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. La votación registró 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, una reducción significativa frente a los 165 votos favorables obtenidos en 2025.
Entre los cambios de postura está el de Colombia, que pasó de respaldar la resolución a votar en contra, junto con Argentina, Ecuador y otros países. Alemania e Italia, por su parte, se abstuvieron. Estos resultados se produjeron en medio de la ofensiva diplomática de la Administración Trump para conseguir nuevos respaldos a su política hacia la isla. La decisión de Colombia también abre un profundo cuestionamiento sobre el rumbo de su política exterior y el papel histórico que el país había desempeñado en la defensa de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH).
Por: Comité de redacción KontraPortada