En aras de aportar a la evaluación política del proceso electoral
reciente en el Departamento del Putumayo, el de las atípicas del 23
de febrero de 2.025, he consignado en estos renglones mi
pensamiento de lo que creo que ocurre con la política alternativa en
Putumayo, pero que es común a Colombia y todos los países. Quise
hacerlo de esta manera, porque hacerlo de viva voz en el evento
evaluativo, los tiempos de intervención no dan para la amplitud y
profundidad. Acepto toda la retroalimentación que puedan regalarme.

10 de marzo de 2024

Escrito por: Ricardo Pantoja. Profesional en Estudios Políticos y Resolución de Conflictos Universidad del Valle. 

En la lucha por la libertad, la democracia y la justicia, el liderazgo político, en cualquier campo que sea, cumple un rol estratégico para conducir movimientos sociales y políticos para buscar alcanzar la igualdad como prerrequisito para construir equidad. Se requiere de un liderazgo potente desde el punto de vista de capacidad de influencia sobre los líderes de las organizaciones políticas y los de las organizaciones de masas. Como ejemplos de líderes de este talante podemos mencionar a un Gustavo Petro, a un Manuel Andrés López Obrador de nuestra actualidad latinoamericana en los campos de la economía y la política.

Estos líderes tipo masa crítica se encuentran en siete campos básicos de actividad humana: en la política, en la economía, en la educación, en el arte, en la filosofía, en las comunicaciones y en la religión. Estos logran la capacidad de anticipar el curso de los acontecimientos que están por venir y enfocan a los diversos tipos de líderes en las acciones que llevarán a la humanidad a nuevos peldaños de desarrollo, para llegar a la sociedad donde el ser humano produce según su propia capacidad y recibe según su necesidad real, alejado de la codicia de acumulación. Esto exige una elevada cultura de la equidad basada en valores superiores de la consciencia que el actual modelo educativo ni siquiera lo menciona.

El perfil de un líder tipo masa crítica

“política de cuadros” refiriéndose a la formación de líderes políticos integrales bien educados. Se hablaba también de un “hombre nuevo”, de un futuro ciudadano de una sociedad sin clases sociales y sin estado. Un ciudadano al que se le exigiría producir según su capacidad y recibiría de su producido según su necesidad para vivir con auténtica dignidad. Todo esto para que en la sociedad haya una justicia equitativa. Lógicamente que con la lupa cultural de esta sociedad de la codicia que padecemos, no es posible que la masa y muchos de sus líderes comprenda el futuro luminoso que podemos construir. Debido a esta inmensa dificultad es que necesitamos una masa crítica de liderazgo que conduzca a la humanidad al reino de la equidad. Parece utópico ¿verdad? Pero, de utopías está plagada la historia humana. Nada más, Julio Verne predijo los viajes a la luna.

Entonces, para construir una sociedad auténticamente equitativa se requiere un ciudadano soberano auténtico. Esto hace necesario iniciar con la transformación de la consciencia de los líderes para convertirse en masa crítica con capacidad de conducir a los líderes de las organizaciones políticas y de las organizaciones sociales a la conquista de la democracia que nos sirva de andamio para construir la equidad humana.

La necesidad de un liderazgo con formación científica

Las principales revoluciones sociales ocurridas en el Siglo XX como la revolución rusa de octubre de 1.917, la revolución china de 1.949, la revolución cubana de 1.959, se lograron inspiradas en la teoría marxista de la lucha de clases. Carlos Marx y Federico Engels estudiaron las ciencias de los siglos XV, XVI, XVII, XVIII y principios del Siglo XIX basadas particularmente en la concepción científica de Isaac Newton. Debido a esto desarrollaron la teoría del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, es decir, el enfoque materialista de la vida.

Inmediatamente después de Marx y Engels, finalizando el Siglo XIX, si bien el electromagnetismo fue descubierto por Hans Christian Ørsted en 1820, fue
desarrollado por los científicos Michael Faraday y James Clerk Maxwell. Este fue el inicio de un cambio profundo en la ciencia, que continuó con el descubrimiento de la física cuántica por Max Planck en 1.900. Después, durante todo el transcurso del Siglo XX los físicos cuánticos ha sido célebres protagonistas de la historia humana. Nombres como Albert Einstein, Niels Bohr, Erwin Schrodinger, Werner Heisenberg, Lous de Broglie, Max Born, Wolfang Pauli, John Von Neuman, Roger Penrouse, Richard Feyman, Peter Higgs, Stephen Hawking, entre muchos otros menos nombrados, marcaron un nuevo camino para la vida de la humanidad. El desarrollo científico de la física cuántica ha reorientado el enfoque de las distintas disciplinas del conocimiento, tanto de las ciencias “duras” como la química, por ejemplo, como de las llamadas ciencias “blandas” que hacen referencia a las ciencias sociales, entre ellas la ciencia política.

El pensamiento y la emoción, herramientas fundamentales para el ejercicio práctico de la ciencia política.

Todo ser humano para vivir la vida requiere de dos herramientas fundamentales imprescindibles: el pensamiento y la emoción. El pensamiento es la energía lumínica que es procesada por las neuronas del cerebro a partir de la actividad de los biofotones. De esta manera se forma la conciencia local que contiene información positiva y negativa a la vez. La emoción es la energía lumínica procesada por las neuronas del corazón. Las emociones se archivan en las células del cuerpo y el subconsciente las registra y las exterioriza en las conductas de nuestro diario vivir. Ellas son las activadoras de las convicciones del ser humano y por tanto del líder político. Ellas motivan la conducta buena, mala o intrascendente y su información se aloja en las células del cuerpo originando las reacciones de conducta. Por lo que, en la actividad política se despliega una intensa actividad neuronal en la planificación de las acciones políticas y de gobierno, en la acción política de los dirigentes de los partidos y la acción de los líderes políticos de las organizaciones sociales. Todos los seres humanos llevamos en nuestras células cargas emocionales que son positivas y negativas; cada una, unas veces más otras veces menos. Cuando el cerebro se hace consciente de esta dinámica, es que puede auto generar procesos para trabajar internamente el pensamiento positivo para corregir la memoria celular y sanar la mente y el cuerpo.

El origen raíz de las contradicciones y conflictos entre líderes y entre organizaciones. La ley de la unidad y lucha de los contrarios.

El ser humano corriente vive mentalmente en el pasado y en el futuro, recordando un pasado que desearía cambiar y adelantándose a un futuro que quisiera vivir pero que aún no llega. De esta manera dilapida el tiempo presente divagando sin producir transformaciones para cambiarlo y proyectar un futuro de vida plena.

Si hablamos de las causas de las divisiones en el movimiento político alternativo, podemos plantear una pegunta un poco rara: los líderes políticos alternativos, ¿Qué tan conscientes somos de la carga emocional que arrastramos en nuestra memoria celular? ¿Qué tiene que ver la carga emocional de los líderes en los conflictos internos de las organizaciones políticas?

La causa central del origen de las contradicciones entre los luchadores por la democracia, la paz y la equidad es el conflicto interno del ego que cada ser
humano porta en su ser interior y no es consciente de él. Esto lleva recurrentemente al error de culpar a los demás dirigentes, a lo demás partidos de
inconsecuencia política e ideológica. Los debates se tornan caóticos, en los cuales se cruzan acusaciones mirando la paja solo en el ojo ajeno. Esto es un inmenso gasto de energía que anula la acción política colectiva.

Los hábitos familiares se heredan generacionalmente. La biología cuántica le llama a este fenómeno, resonancia mórfica. Toda conducta que se repite por muchos años llega a constituirse en un hábito. Los científicos newtonianos, mecanicistas, a estos hábitos le llaman leyes de la naturaleza y afirman que son irrefutables porque supuestamente no se pueden cambiar. En nuestras células resuenan los hábitos del pasado y por ello somos prisioneros de diversas conductas negativas. Entonces, la práctica consuetudinaria de la ley de la unidad y lucha de contrarios ha generado una resonancia en las células de los revolucionarios de conflicto permanente bajo el supuesto de que la lucha de los contrarios llevará automáticamente a la unidad. Esta “ley”, es la tesis filosófica marxista que ha guiado la lucha política de izquierda. La práctica ya centenaria de la lucha ideológica nos ha demostrado que no es así. Lo bueno es que los hábitos sí se pueden cambiar debido a la neuro plasticidad de las neuronas del cerebro y del corazón. Esto nos lo explica la neurociencia. Por lo pronto sugiero a los líderes alternativos ver los videos y leer los libros del neurocientífico norteamericano Joe Dispenza y de la neurocientífica española Nazarith Castellanos.

Factores contribuyentes a un liderazgo alternativo limitado

Y ¿cuál es el origen de esta problemática? Según mi experiencia y el poco conocimiento que me asiste, esta situación vivida por los movimientos alternativos se ha vuelto permanente en el tiempo debido a dos causas centrales básicas:

a. Las limitaciones del conocimiento científico del que adolecemos, como por ejemplo los últimos descubrimientos de la biología cuántica y la neurociencia y 

b. La falta de formación en los hoy llamados Valores Superiores de la Consciencia.

Las limitaciones de conocimiento están relacionadas con el hacer (incidencia del pensamiento) y los VSC están relacionados con el ser (incidencia de la emoción). Esto quiere decir que, si no nos educamos en nuestra manera de pensar el mundo y en nuestra manera de sentirlo, no es posible cambiarlo.

Y los líderes políticos se han formado mediante la influencia de la cultura de la sociedad capitalista reforzada permanentemente por el modelo educativo
neoliberal, las religiones doctrinarias, la poderosa influencia de los partidos políticos corporativos y los medios de comunicación y por la doctrina jurídica que legaliza la injusticia y constriñe, domestica, la voluntad del constituyente primario. Así, el poder del ciudadano que nace de su educación en una alta autoestima se anula. La cultura social, la matrix, nubla el pensamiento y neutraliza la emoción para la búsqueda de la libertad y la democracia, porque se nos ha llevado a creer que la democracia, la equidad y la paz no son posibles. Y además se nos ha enseñado a luchar para alcanzar nuestros intereses y por lo tanto hay que luchar contra, contra el sistema, contra los enemigos políticos y, también, lo que es muy nefasto, dentro de los movimientos alternativos, contra quienes no están de acuerdo con nosotros en la manera de analizar y resolver los problemas políticos en el campo del trabajo por construir democracia.

Según lo planteado en apartes anteriores, para resolver nuestros problemas del ser interior que restringen el empoderamiento y desarrollo de los líderes y de los movimientos, es necesario recurrir a las investigaciones de la neurociencia que nos están aportando información de cómo la actividad biofotónica de las neuronas del cerebro y el corazón es la que determina nuestra manera de pensar y de sentir el mundo y, en particular, el del ámbito del mundo de la política. Es imprescindible conocer cómo la memoria celular de conductas propias del ego negativo da pie a la conducta de rivalizar con el supuesto oponente que hace parte del campo de trabajo por construir democracia.

El rol de las ciencias en la actividad política

La oligarquía mundial ha impulsado el desarrollo científico como herramienta, no para liberar sino para someter la sociedad. Debido a ello los científicos que se salen de su dominio son eliminados, sobornados o anulados y las oligarquías nacionales no impulsan el desarrollo del conocimiento en el seno del pueblo. La educación siempre ha estado desfinanciada y adolece de un modelo educativo para la instrucción para el trabajo productivo y la ganancia capitalista, no para educar en los valores supremos de la consciencia que son los que nos llevarán a la equidad y la paz. El estudio de las ciencias está circunscrito a pequeños grupos que mayoritariamente están al servicio del poder dominante. Las academias de las ciencias hacen trabajo científico absortos en sus pequeños nichos de investigación, desconectados de los intereses democráticos de la sociedad.

Debido a estas lamentables circunstancias, los líderes políticos alternativos más comprometidos, aquellos que poseen características de masa crítica, deben por voluntad propia, asumir la tarea de apropiarse del conocimiento de última generación, el de la física cuántica, aplicable al ejercicio práctico de la ciencia política.

Para construir una sociedad pacífica y próspera, necesitamos un modelo educativo soportado en la pedagogía de los Valores Superiores de la Consciencia como el discernimiento (valor que le hace mucha falta al movimiento alternativo), la confianza, el respeto, la fidelidad, la paciencia, causa y efecto, el orden, el silencio, el vacío, la fuerza interior, la contemplación, la certeza y el valor. Para asimilar de una manera más efectiva los VSC se requiere de una educación científica de todas las capas de la población, lo cual implica una reforma educativa profunda, y una reforma muy particular de las facultades de educación sobre la base del cambio del modelo educativo. La neurociencia se basa en el desarrollo de la física cuántica en general y en los avances de la biología cuántica en particular. La biología cuántica nos informa de las características y funciones de las neuronas del cerebro y del corazón en la producción del pensamiento en el cerebro y en la generación de las emociones en el corazón. Los pensamientos y las emociones son la principal materia prima de la acción política. En la planificación política para el ejercicio de la gobernanza interviene esencialmente el pensamiento y en su ejecución fundamentalmente interviene la emoción. He aquí razones por las cuales los líderes alternativos deben aplicarse al estudio de la neurociencia.

Por ahora, un esfuerzo sincero y pertinaz de los líderes masa crítica es una necesidad inmediata. Hoy ya tenemos elemento humano para cumplir con la tarea de formar y educar políticamente. Muchos tienen capacidad, pero no tienen la auto percepción de que con el conocimiento que tienen pueden aportar al empoderamiento de los movimientos alternativos. En profesionales de las distintas ramas del conocimiento se percibe pensamiento progresista, pero hace falta elemento humano que los motive, los aglutine y hagan que den lo mejor de sí. Si el líder político alternativo no se arma del conocimiento científico para cumplir su labor altruista de construir democracia, las evaluaciones políticas después de los eventos electorales seguirán siendo de quejas y acusaciones, como una oficina de quejas y reclamos, para volver luego al siguiente evento electoral a trabajar nuevamente con el empirismo que siempre nos ha caracterizado. El líder empírico siempre asume actitudes despectivas hacia el conocimiento. Esto se debe a que en el común de las familias de nuestra sociedad no se cultiva el hábito de la lectura y el estudio.

Lenguaje y comunicación política

Una de las causas fundamentales de nuestra falta de vínculos políticos y afectivos con el pueblo es la carencia de una estrategia integral y amplia de comunicación política. Este, el de la comunicación, es otro escenario de lucha que ha sido menospreciado por los dirigentes alternativos. En este campo de lucha por la democracia no hemos podido juntarnos y organizarnos para llevar información a las organizaciones sociales que despierten sentimientos de autonomía, dinámicas de progreso y sentimientos de cooperación y cohesión social.

La Política de la Vida es la orientación para salvar a la humanidad y su difusión y empoderamiento en la consciencia de los pueblos depende de la adopción de un leguaje propio, y ese es el lenguaje científico traducido al nivel de conocimiento del pueblo. Para esto necesitamos una pléyade de líderes políticos formados con el conocimiento de las ciencias de última generación basadas en la física cuántica. Necesitamos un liderazgo con formación científica comunicando conocimiento con lenguaje popular.

El concepto profundo de la libertad

Para ser libres es necesario derribar cinco paredes que nos aprisionan y no nos dejan ver la luz de la libertad. Es necesario demoler los muros del miedo, la ira, el odio, los celos y los deseos de venganza, los cuales, agazapados en nuestra memoria celular, minan la confianza en nuestra fuerza y capacidades. Solo tumbando estas cinco paredes podemos comprender el real significado y la belleza de la libertad.

Sin negar que materialmente es real, un miedo muy recurrente es enfrentar las tareas políticas careciendo de recursos económicos, pero cuando la iniciativa es colectiva, siempre aparecen los recursos mínimos para afrontar los eventos, cualquiera que sea.

¿Cuáles son los miedos que nos asaltan en nuestro peregrinaje político? ¿En nuestros miedos, cómo inciden los vacíos de conocimiento?

La libertad del pueblo que con frecuencia se invoca, depende única y exclusivamente de la libertad interior de cada ciudadano. Cuando se juntan muchos ciudadanos libres, soberanos, el poder ciudadano se vuelve colectivo y este es el Poder Constituyente Primario. Este poder ciudadano individual es el que a los líderes políticos nos corresponde construir primero, dentro de nosotros mismos, para luego poder enseñar a otros a que descubran por sí mismos su propio poder interior, su propia soberanía. Un líder con gran claridad mental y emocional tiene el mayor poder para influir tanto en las organizaciones políticas como en las organizaciones sociales. Este es el cuadro político tipo masa crítica. Estos son los pilares que cimientan el Poder Constituyente Primario de las naciones.

La Política de la Vida que el presidente Gustavo Petro le está planteando al mundo, para su ejecución demanda los aportes del conocimiento científico de todas las ramas de las ciencias. Con líderes carentes de conocimientos científicos y sociales fundamentales, ¿cómo podremos enfrentar las políticas de la muerte? Las tareas de la transformación social, es decir de la gobernanza de la Política de la Vida, no pueden depender solamente del equipo burocrático administrativo en todos los niveles de gobierno (nacional, regional y local), sino que también la sociedad proactiva y productiva, con su acción puede y debe facilitar la ejecución de las políticas del gobierno del cambio. En este punto es donde la debilidad de los movimientos alternativos se ha hecho muy visible. Todos estamos centrados en la participación burocrática como herramienta para recabar cauda electoral. La poca participación burocrática en entes administrativos del orden nacional no incidió para nada en el logro de una votación significativa; sirvió más bien para impedir la unidad. Estoy absolutamente convencido de que el problema central de la debilidad de los movimientos alternativos es la falta de vinculación social, política y organizativa con las organizaciones sociales del pueblo.

Puntos de evaluación del porqué está sucediendo la presente crisis política alternativa

1. La financiación de las campañas electorales

En la campaña que ganó la gobernación corrieron ríos de dineros de dudosa procedencia. Sectores rurales del bajo Putumayo fueron constreñidos por organizaciones armadas a no votar por el candidato del Pacto Histórico. Se estima que por este impedimento dejaron de acercarse a las urnas de votación cerca de 42.000 electores. 

Como no tenemos abundantes recursos para competir financieramente con los traficantes electorales, el único recurso que nos queda por ahora, es apelar a la educación política y de valores y la organización de los sectores productivos y sociales. Para algunos esta es una utopía imposible. Es muy sano y recomendable que los líderes que carecen de economía propia se vinculen a procesos productivos en los sectores productivos más afines a sus inclinaciones y capacidades para generar ingresos económicos que permitan su sustento familiar y un mínimo de movilidad para la acción política.

También aquí es necesario debatir sobre una estrategia de financiación de las tareas políticas. Los líderes se asustan al ver correr ríos de dineros en las campañas tradicionales y se cae en sentimientos de impotencia porque no se puede competir con candidatos con recursos provenientes de la corrupción y del narcotráfico. Entonces se produce una parálisis de espíritu de lucha y de iniciativas prácticas para allegar los recursos necesarios para las labores políticas y electorales. Hay salidas y tenemos que buscarlas y encontrarlas con iniciativas recursivas.

2. El nivel de incidencia del Pacto Histórico en las organizaciones sociales. 

Ninguna organización del Pacto Histórico, que yo sepa, tiene una vinculación directa o influencia fuerte en organizaciones sociales o productivas. Esta situación debe motivar eventos de evaluación, toma de correctivos y planes de trabajo político de las organizaciones alternativas con las citadas organizaciones sociales. Una invitación y un reto: construir un plan político colectivo con las organizaciones del Pacto Histórico ya que estamos inmersos en el proyecto del Partido Único.

3. Los efectos del fracaso en las elecciones a gobernación de 2.023. 

El conflicto suscitado al interior del Pacto Histórico en la campaña a gobernación de 2.023 minó muy ostensiblemente la confianza de muchos sectores en nuestros líderes. Recuperar la confianza perdida conlleva grandes esfuerzos de educación, trabajo político y tiempo, cosa que no es fácil si no nos sacudimos el letargo en que hemos caído. Las ciudadanías libres siempre han sido un fuerte político en el Putumayo para los alternativos, pero con la debacle ocurrida, estas se nos apartaron en este debate electoral, aun teniendo gobierno nacional. Esta experiencia merece un análisis muy juicioso.

4. El compromiso de los alternativos en la construcción de organizaciones productivas microempresariales para facilitar la ejecución de la política económica del Gobierno del Cambio. 

Esta es una asignatura que, si bien hay que iniciar desde ahora en nuestro departamento (porque en otras partes del país ya está ocurriendo), ya se nos está quedando para aprobarla en el próximo gobierno, dadas las debilidades de los alternativos y del mismo gobierno nacional del cambio para ejecutar su propia política.

5. El “paro político” durante el período entre eventos electorales. 

Este es un problema endémico de cultura política creado por la derecha, pero que ha sido asumido por la izquierda. Hay mucha actividad de los líderes alternativos durante los cortos períodos electorales seguido de una relajada inactividad entre los tiempos de un evento electoral al siguiente. Las tareas entre un evento electoral y el siguiente necesariamente deben ser de capacitación política y organización de distintos sectores de trabajadores.

6. Herencias políticas organizacionales. 

Nuestro presidente con mucho entusiasmo reivindica su paso militante por el M-19. Eso me parece válido. Mas sin embargo hay que analizar una pequeña historia que pasa desapercibida. El M-19 fue una organización nacionalista que basó su vínculo con el pueblo con el concepto convocar la multitud a asumir el poder del gobierno para garantizar la igualdad social, sin acudir a procesos organizativos políticos fuertes de las masas populares. Debido a ello, su pedido de que el pueblo se organice para aprovechar las políticas del Gobierno del Cambio y para defenderlo, no ha tenido respuestas rápidas. La cultura neoliberal del individualismo permeó la sociedad y entre ello a los líderes de las organizaciones alternativas. La cultura del colectivismo se ha roto.

7. La cultura del individualismo, el gran obstáculo para construir la unidad de los alternativos. 

El individualismo combinado con la desesperanza, propios de la cultura sembrada por el neoliberalismo, han contaminado el espíritu de lucha de los alternativos. Son muy pocos los tenaces que le ponen el pecho a la brisa de la política de la muerte con lo más avanzado del conocimiento. El Putumayo puede ser cuna de esos pocos valientes. Esta situación es superable con conocimiento. Al heroísmo hay que complementarlo con conocimiento. Tenemos que afiliarnos a la sociedad del conocimiento, cuestión en la que el presidente Petro ha sido muy insistente.

8. Carencia de una estrategia política de comunicación. 

Este es un serio talón de Aquiles. Aun teniendo los mejores líderes, armados con el conocimiento de avanzada del Siglo XXI, si no nos comunicamos asertivamente con las masas populares que son quienes deben conquistar su propia libertad con su propia acción, de nada nos sirve el conocimiento.

9. Cómo evitar el paracaidismo. 

En política, el paracaidismo es la vinculación oportunista de líderes a un movimiento en momentos de alza. Abandonan el barco cuando hay indicios de naufragio. Este problema no se controla con reglamentaciones ni sanciones. La única herramienta existente para mantener un movimiento en alza es la potenciación del liderazgo. Esto solo se logra con conocimiento y valores superiores de la consciencia.