16 de agosto de 2026

Luis Mauricio Duarte Bustamante, sociólogo, Observatório Urbano Popular

El incremento en el consumo de carne, leche y huevos constituye uno de los avances más significativos en la alimentación de los hogares colombianos durante el gobierno 2022-2026. Este resultado tuvo un impacto especialmente relevante en las familias de menores ingresos, para quienes garantizar una alimentación suficiente y de calidad representa una de sus prioridades. El aumento en el acceso a proteínas de origen animal se traduce en una mejora sustancial de las condiciones nutricionales de millones de colombianos sin precedentes en la historia reciente.

Diversas fuentes han documentado este incremento en el consumo de proteínas, entre ellas los informes de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, FEDEGÁN y Porkcolombia. Sin embargo, resulta llamativo que no exista un seguimiento sistemático de este indicador por parte del DANE u otras instituciones públicas de mayor alcance y capacidad estadística (al momento de realización de este artículo no se cuenta con un consolidado de las cifras para el año 2026)

Esta situación pone en evidencia la necesidad de reflexionar sobre el alcance y la aparente neutralidad de los indicadores que habitualmente utilizamos para evaluar la situación económica y social del país. Aunque suelen presentarse como herramientas estrictamente técnicas, también reflejan decisiones sobre qué dimensiones de la realidad merecen atención y cuáles quedan relegadas o invisibilizadas. En consecuencia, es necesario preguntarse hasta qué punto nuestros sistemas de medición continúan condicionados por enfoques clasistas o por perspectivas que no logran captar adecuadamente las necesidades y temas prioritarios de las mayorías del país.

Observemos la gráfica y la tabla que constatan el consumo de proteína animal desde el 2019 hasta el 2025:  

Tablas producción propia, fuentes: Fedegán FNG, Fenavi, Porkcolombia y Fedeacua. El dato de carne de res se incluyen las vísceras que corresponden alrededor del 11% del total de la carne de res.

En 2025, Colombia registró niveles históricos de consumo de proteínas de origen animal. El consumo anual de pollo ascendió a 38,2 kg por habitante, mientras que el de carne de res alcanzó 18,4 kg, recuperándose del retroceso experimentado en años recientes. A su vez, la carne de cerdo mantuvo una senda de expansión sostenida, pasando de 11,1 kg a 15,8 kg per cápita, y el consumo de pescado llegó a 10 kg por habitante. Estos indicadores evidencian una mejora significativa en el acceso a alimentos de alto valor nutricional, configurando uno de los mayores avances en la dieta de los colombianos de las últimas décadas. La única referencia histórica comparable se encuentra entre 2010 y 2012, cuando el consumo de carne de res se situó entre 21 y 24 kg por persona al año.

La mejora en el consumo de los hogares colombianos puede explicarse por la convergencia de diversas medidas de política pública. Entre ellas se destacan la reducción de las tasas de crédito a través del Banco Agrario, los subsidios a insumos agrícolas, la disminución de aranceles para la importación de insumos productivos, el fortalecimiento de las compras públicas locales y las inversiones en infraestructura de acopio. A ello se suma el incremento de la capacidad adquisitiva de los hogares, impulsado por una reducción sostenida del desempleo hasta niveles cercanos al 8 % y por aumentos del salario mínimo superiores a la inflación. En conjunto, estas medidas comenzaron a mostrar resultados de manera más evidente durante los últimos tres años del gobierno saliente. 

De igual manera, la implementación de estas políticas, sumada a la estabilización de las cadenas globales de suministro tras las disrupciones de los años anteriores, contribuyó a una reducción significativa de la inflación de alimentos. Esta pasó de un máximo de 27,81% a finales de 2022 a niveles considerablemente más bajos en los años siguientes, favoreciendo el acceso de los hogares a bienes esenciales y fortaleciendo su capacidad de consumo, especialmente en los sectores de menores ingresos. 

Estos resultados, sin duda, sitúan al gobierno de Gustavo Petro en una posición favorable al momento de presentar el balance de su gestión. Asimismo, cuestionan la idea de que el control de la inflación depende exclusivamente de medidas monetarias. La experiencia reciente sugiere que una estrategia más integral, basada tanto en la estabilidad macroeconómica como en el fortalecimiento de la producción de alimentos, puede generar mejores resultados. El impulso al sector productivo, combinado con el aumento de los ingresos laborales, contribuyó no solo a moderar las presiones inflacionarias, sino también a dinamizar el consumo y mejorar las condiciones de vida de amplios sectores de la población.

En este sentido, la evolución de la economía colombiana parece respaldar enfoques económicos que ponen el énfasis en la demanda, el empleo y la capacidad productiva. Más allá de modelos tecnocráticos y de las respuestas ortodoxas tradicionales, la experiencia reciente refuerza la importancia de diseñar políticas públicas conectadas con las condiciones reales de la población. Desde esta perspectiva, varias de las tesis asociadas al pensamiento keynesiano encuentran eco en los resultados observados durante el gobierno de Gustavo Petro, particularmente en la combinación de fortalecimiento del ingreso, estímulo a la producción y ampliación de la capacidad de consumo de los hogares.

Si bien Colombia aún enfrenta importantes desafíos para garantizar una alimentación suficiente, nutritiva y de calidad para toda la población, los avances observados constituyen un precedente alentador y una base sobre la cual seguir construyendo. En ese sentido, corresponde a los dirigentes y militantes del Pacto Histórico, así como a todas las personas y organizaciones comprometidas con la defensa de los derechos colectivos, reconocer, defender y divulgar estos logros. Al mismo tiempo, es necesario mantener el esfuerzo por ampliar y profundizar las políticas que permitan fortalecer de manera permanente los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, con el propósito de asegurar mejores condiciones de vida y mayores niveles de bienestar para el conjunto de la sociedad colombiana.

Fuentes:

FEDEGAN. 7 de agosto 2025. https://www.fedegan.org.co/estadisticas/consumo-0 

EUROCARNE. 18 de julio 2025. https://eurocarne.com/noticias/codigo/67452 

AGRONEGOCIOS. 7 de agosto 2025. https://www.agronegocios.co/finca/en-2025-colombia-aumento-el-consumo-per-capita-de-res-4196913 

INFOBAE. 7 de agosto 2025. https://www.infobae.com/colombia/2025/08/06/colombia-escala-en-el-mercado-global-de-carne-y-supera-a-potencias-en-exportaciones-y-consumo/ 

Fenavi 10 octubre 2025 https://fenavi.org/centro-de-noticias/colombia-alcanza-el-consumo-record-de-365-huevos-al-ano-uno-por-cada-dia/ 

La Republica 10 de diciembre 2025 https://www.larepublica.co/economia/en-promedio-un-colombiano-consumio-38-2-kilos-de-pollo-y-365-huevos-en-2025-292902#:~:text=En%20promedio%2C%20un%20colombiano%20consumi%C3%B3,y%20365%20huevos%20en%202025 

Portafolio 1 de febrero 2025 https://www.portafolio.co/economia/agro/colombia-aumentara-produccion-consumo-y-exportaciones-de-carne-bovina-en-2025-637467 

 Portafolio 27 de enero 2025 https://www.portafolio.co/amp/economia/agro/desempeno-de-la-porcicultura-crece-tras-cerrar-el-2025-con-663-875-toneladas-y-consumo-record-487105 

Portafolio 10 de agosto 2026 https://www.portafolio.co/economia/agro/consumo-de-carne-de-res-repunta-en-colombia-y-alcanza-18-4-kg-por-persona-tras-mejora-en-ingresos-491529

Fuente AUNAP  enero 2025 https://maizfuertepaisfuerte.com/pescado-en-colombia-maiz-acuicultura/#:~:text=El%20boom%20acu%C3%ADcola:%20De%20las,en%20los%20%C3%BAltimos%20cinco%20a%C3%B1os. 

Fenavi. Enero 2026 https://fenavi.org/centro-de-noticias/el-sector-avicola-registra-un-crecimiento/