Fuente: Fotografía Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, Mamá Blanquita
Fuente: Fotografía Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, Mamá Blanquita

Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz- Nota 1

30 de mayo de 2025

Escrito por Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, con la sistematización de Dianne P. Rodríguez Montaño.

Del 10 al 13 de mayo del 2025, las Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales Volviendo Juntas a la Raíz, y Mamos de la Sierra Nevada y las mujeres Arhuacas Tejedoras de Vida “Josa”, nos encontramos en Jimaín, puerta de entrada a la Sierra Nevada, territorio ancestral de los cuatro Pueblos que allí habitan (Kogui, Wiwa, Arhuacos y Kankuamos) en jurisdicción del municipio de Pueblo Bello, departamento del Cesar.

Jimaín, tierra de Jaguares. Allí se yerguen las viviendas con sus formas milenarias y en medio de ellas está el Kaduko, lugar de Conexión. Tuvimos la compañía de una hermosa luna llena y en otro de los espacios ardía el fuego, donde se cocinaban los alimentos para la comunidad.

Fuente: Fotografía Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, Jimaín Sierra Nevada.

Asistimos respondiendo al llamado de los mamos, principales autoridades del pueblo arahuaco y el Pueblo Wiwa, para percibir el estado del proceso de las integrantes de Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales Volviendo Juntas a la raíz. A la cita acudimos con dos mayoras indígenas: Blanca Lucila Andrade, indígena Nasa del Cauca, Lejandrina Pastor del pueblo wiwa y el equipo técnico.

En el bosque sagrado de Jimaín, sobre una roca sagrada, a orillas del arroyo, compartimos nuestro sueño de revitalizar la relación de las mujeres de diversos Pueblos Indígenas y Pueblos Negros, guiado desde las Autoridades de Origen y políticas.

Fotografía Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, Jimaín Sierra Nevada.

Nos compartieron por qué Jimaín es un territorio sagrado, por eso llegamos en ayuno y descalzas para limpiarnos espiritualmente y luego bañarnos en el cristalino rio. La palabra de los mayores es guiada desde la ley de origen, y tiene como función principal la limpieza, sanación armonización del Cuerpo/territorio. Estábamos ahí, pidiendo permiso para entrar a un territorio sagrado, para encontrarnos con sus árboles milenarios, su memoria escrita en las rocas, en los tejidos y en las voces de las mujeres y hombres de la Sierra Nevada.

El territorio es su gran madre, una madre que dejaron desnuda los colonos al quitarle sus árboles para sembrar monocultivos y ganadería. Por ello, literalmente han recuperado (comprado) la tierra que un día fue de ellos, pagando un alto precio, para liberarla y volver a reforestarla. Hoy, después de tres décadas, ya son 5800 hectáreas recuperadas, de las cuáles un 70% son para reserva natural y 30% para uso productivo comunitario. Hoy, la madre ya está vestida de naturaleza, han crecido nuevamente los árboles, sus cabellos, han vuelto las aves y los jaguares…

Fuente: Fotografía Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, Jimaín Sierra Nevada.

Al caer la tarde nos encontramos con nuestras hermanas arhuacas, que suspendieron sus labores cotidianas y bajaron al Kaduko para guiarnos y darnos a conocer de sus procesos productivos autónomos, la fuerza de sus voces y sus liderazgos que trascienden los límites de la comunidad, para resonar en espacios donde se construyen nuevas formas de participación política y cultural.

Nos compartieron su apremiante necesidad de generar alianzas, que garanticen su mayor fortalecimiento económico a través de posicionar sus diversos productos y el valor simbólico de los mismos; de ahí importancia de articular acciones que propendan por la defensa de la vida en su integralidad, que partan desde los quehaceres propios de mujeres y hombres en los territorios.

Fuente: Fotografía Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, Jimaín Sierra Nevada.

Las Mujeres de la Comisión Étnica Volviendo Juntas a la Raíz reafirmamos la importancia de la participación de las mujeres desde los territorios en la implementación del Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz y sus salvaguardas, con énfasis la salvaguarda que dice: se incluirá el enfoque Étnico Transversal de género, mujer, familia y generación.

Nos vamos dejando un lazo fuerte de hermandad y unas tareas a realizar conjuntamente con ellas y ellos, con quienes volveremos a encontrarnos muy pronto, para seguir retroalimentado la ruta de fortalecimiento territorial, que nos permita a las mujeres étnicas proseguir desarrollando un monitoreo y seguimiento desde la voz de mujeres y hombres, proseguir identificando desafíos, oportunidades. y así poder plantear desde la fuerza del territorio recomendaciones a las diversas instancias.

Estamos agradecidas con la fuerza de Origen del territorio, con los Mamos, por direccionar nuestro proceso, aportando recomendaciones y acciones propias para revitalizar el relacionamiento de las mujeres de diversos Pueblos Indígenas y Pueblos Negros con las autoridades de Origen/espirituales y políticas, así seguimos entretejiendo este sueño conjunto llamado Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales.

Fuente: Fotografía Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz, Jimaín Sierra Nevada.